Hijos del Dios Va-erg.
LOCALIZACIÓN:
Continente de Quhador. Viven en el País de Aegar, compuesto por multitud de reinos.
CLIMA:
Se trata mayoritariamente de un clima desértico, sin apenas lluvias y con una tierra muy poco fértil. La obtención del alimento y de las materias las consiguen a través del comercio con baltýes y con lo que llega de los reinos mirtinos a Lamen (el virreinato que tienen los mirtinos en Quhador).
En la parte baja del continente, sin embargo, tienen un clima seco, con pocas lluvias pero más fértil que la zona superior, sobre todo en las proximidades de lagos y ríos, que también son más abundantes en la parte baja del país.
ASPECTO:
Piel de color Naranja (por ser el color de la Energía de Va-erg).
Tienen mucho pelo (encrespado y rebelde), incluso a las mujeres les crece barba a partir de los 20 años (aunque algunas, acostumbradas a las mirtinas y su cultura se la afeitan). Esto les sirve para no quemarse en el desierto, ya que al ser un pelo más esponjoso no da calor, sino que realmente lo que da es “sombra”.
Miden entre 1m y 1’5 de manera media, lo que les hace ser escurridizos como niños en todos los terrenos, convirtiéndoles en presas difíciles de cazar (y en grandes cazadores al mismo tiempo). A pesar de su tamaño son bastante fuertes, entre otras cosas debido a que la mayor parte de la población trabaja extrayendo piedras y rocas para exportar y comerciar.
CULTURA:
Adoran a Va-erg (el dios al que le deben la existencia) y a Cartos (ya que muchas de sus creencias y costumbres se basan en los combates y en el honor que de ellos se obtiene).
Su gran economía proviene de intercambiar metales y piedras preciosas con los mirtinos y baltýes, consiguiendo los alimentos que les faltan de estos. También dominan las fundiciones de los metales y por tanto la herrería, reservándose los mejores metales para la construcción de sus armas.
Están estructurados a modo de grandes ciudades, compuestas por el máximo guerrero, nombrado por alguna batalla en la que participó o algún monstruo matado. Sin embargo, en cualquier momento puede ser retado y más tarde, el ganador tiene la potestad de decidir si el perdedor es desterrado o no. En caso de no haber ninguna batalla o monstruo matado, el gobierno se pasa por herencia (hasta que alguien rete al heredero).
En Quhador se mezclan de vez en cuando con los mirtinos. Es raro ver a un vaergo fuera de Quhador pero no imposible.
Tienen ropas toscas, pero ligeras y vaporosas en las zonas desérticas (aunque muchos lleven armadura encima de ellas, sobre todo cuando van a pelear). Aguantan temperaturas altísimas, lo que les hace ser extremadamente eficientes en terrenos de desierto.
Su alimentación se basa en los monstruos del desierto, en los cultivos del sur y en el ganado/cultivo del centro, aunque especialmente los mejores productos los consiguen del comercio.
Sus casas son de barro, para mantener el frío cuando se sitúan en zonas desérticas y de piedras blancas conforme se van yendo hacia el sur. Viven concentrados en esas ciudades, donde la casa principal (enorme) está hecha de piedra (y cuando llueve alberga a toda la población en las habitaciones que posee).
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